En una panadería, un pan puede llamar la atención incluso desde afuera del local. ¿Cómo? Con ese olor a pan recién horneado que se escapa por la puerta y atrae a quienes pasan por la calle.
Una vez dentro, la vitrina hace el resto. El color de la corteza, la apariencia y la textura son parte de esa primera impresión que recibe el consumidor y que puede despertar sus ganas de llevarlo a casa.
Esto es especialmente importante en los panes dulces, aliñados y especiales, productos que hacen parte de la oferta habitual de muchas panaderías.
Por esta razón, si quiere tener una mejor producción y así asegurar más ventas, hay tres atributos claves a trabajar además del sabor: el aroma, la textura y la presentación.
Aroma: el primer atractivo de un pan recién horneado
El olor del pan recién horneado es uno de los principales atractivos de una panadería. Un aroma agradable invita a probar el producto -sin importar la hora del día- y puede reforzar la percepción de frescura.
En los panes dulces y aliñados, el aroma debe acompañar el sabor y los ingredientes de cada producto. La elección de los ingredientes y el cuidado durante la elaboración ayudan a conseguir ese olor característico que abre el apetito y hace que el pan resulte atractivo desde que sale del horno.
Suavidad y textura: claves en la apariencia del consumidor
La textura es otro de los aspectos que el consumidor nota desde el primer bocado. Por ejemplo, nada como dar un mordisco a un pan hojaldrado que esté realmente crujiente, ¡delicioso! En un pan dulce o aliñado, la sensación es diferente, pero igual de irresistible: una miga suave, agradable y bien desarrollada derrite el paladar del cliente en cada bocado.
Para conseguirla, intervienen diferentes factores, como la formulación, el proceso y las materias primas utilizadas. Entre ellas se encuentran las soluciones grasas, que pueden aportar características importantes al producto terminado según la aplicación.
Cada referencia tiene sus propias necesidades. No es lo mismo desarrollar un pan dulce que un pan aliñado o una especialidad de panadería, y la formulación debe responder a las características que se buscan en cada caso.
Color y apariencia: cómo hacer que el producto destaque en vitrina
Antes de probar un producto, el consumidor lo mira, y si realmente no se siente atraído por lo que ve, simplemente no lo va a comprar.
Una corteza de buen color, una forma definida y un acabado uniforme pueden hacer que un pan resulte más atractivo en la vitrina.
Esto es particularmente relevante en productos de alta rotación, donde mantener una presentación consistente ayuda a que el consumidor reconozca y encuentre el producto como lo espera.
La apariencia también debe estar alineada con el tipo de pan. Los acabados de un producto dulce, por ejemplo, pueden ser muy diferentes a los de un pan aliñado o especial.
¡No olvide la frescura! Una característica que el consumidor reconoce
Cuando un consumidor habla de un pan fresco, normalmente está valorando todos los atributos que vimos anteriormente.
Es por esto que al desarrollar productos de panadería es importante mirar el resultado de manera integral y no únicamente desde una característica.
Una buena formulación debe ayudar a que el producto tenga las cualidades que la panadería busca y que el consumidor reconoce al verlo y probarlo.
Elegir la solución grasa según cada aplicación
La elección del insumo adecuado según el producto que se va a elaborar es lo que garantiza buenos resultados.
Las necesidades de una panadería pueden variar de acuerdo con los productos que elabora. Por eso, la selección de grasas para panadería debe considerar las características de cada formulación.
Las margarinas multiusos, mezclas grasas y preparados grasos pueden utilizarse en diferentes aplicaciones de panadería dulce, aliñada y especial, de acuerdo con el resultado que se quiera obtener.
Así que más que utilizar la misma solución para todos los productos, es importante contar con alternativas que respondan a las particularidades de cada elaboración
El producto terminado es el que habla
En una vitrina, el consumidor no ve la formulación ni el proceso detrás de cada pan. Ve el resultado: su color, su forma, su apariencia y, muchas veces, percibe su aroma antes de comprarlo.
En los panes dulces y aliñados, cuidar estos atributos puede ayudar a ofrecer productos atractivos y consistentes, acordes con las expectativas de los consumidores.
En Brahman, Grupo Proingra, contamos con soluciones en grasas y margarinas para la industria panificadora, desarrolladas para acompañar diferentes aplicaciones y necesidades de formulación.
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Gracias por leernos.
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